El que ha corrido menos Grandes Premios y que ha tenido peores resultados tal vez eso sea suficiente como para decidir degradarlo a Racing Bulls pero además de su rendimiento hay otras razones.
Red Bull solamente le dio a Liam Lawson dos Grandes Premios para mostrar su valía y eso a todas luces parece injusto porque, aunque tenía 11 carrera en la F1, antes de debutar con la escudería en el GP de Australia, el 16 marzo pasado, era virtualmente un novato.
No sólo fueron los errores despistes malos tiempos, poca retroalimentación y resultados paupérrimos todo empieza por no aceptar que el problema principal del equipo no es quién conduzca el segundo auto junto a Max Verstapen, el meollo es que el auto es un bicho que, hasta ahora, sólo puede ser domado al cien por ciento, por el neerlandés y el equipo no reconoce que primero tienen que cambiar ese auto y luego encontrar un compañero para Max.

El equipo puso sobre los hombros de Liam Lawson un chico arrogante el peso de suplir a el octavo piloto con más experiencia en la historia de la F1 de Sergio ‘Checo’ Pérez.
El enfoque de Lawson al tomar el trabajo empezó con un ataque frontal a Checo Pérez en la pista concretamente en el Gran Premio de México donde arruinó su carrera, al dañar su auto y luego le mostró el dedo medio como un chofer de microbús haría cuando se le reclama su manejo desenfrenado.
Luego en las entrevistas previas a la temporada el neozelandés dio por hecho que no tendría problema para andar como Verstappen y desestimó el trabajo de su antecesor.
Si Lawson hubiera investigado por qué un piloto de la experiencia de Pérez pasó tantos problemas en su última etapa en Red Bul
Los resultados de Liam Lawson deben ser juzgados más allá de la posición que ocupó en cada sesión de las 10 en que condujo el RB21. Lo más importante fue la distancia con respecto a Max Verstappen en tiempo y la limpieza de las vueltas que dio.

Pero desde que Lawson subió en el entrenamiento oficial en Bahrain su rendimiento fue a la baja. Ocupar los últimos lugares en calificación y carrera, no fue tan grave como que en sus intentos de vuelta rápida cometiera los mismos errores de conducción.
