El síndico de Altos Hornos de México (AHMSA), Víctor Manuel Aguilera, compareció ante el Senado y confirmó que activos clave como el Molino Steckel, el Horno Eléctrico y la Línea de Normalizado ya no pertenecen a la empresa. Explicó que la tardanza de Alonso Ancira en firmar su salida provocó la caída de la venta a inversionistas chinos, lo que derivó en la crisis actual.
Detalló que, en caso de reactivarse, la empresa no podrá recuperar la totalidad de los empleos perdidos y que su venta como unidad productiva sigue siendo la mejor opción para evitar la liquidación como chatarra. Actualmente, se trabaja en la elaboración del inventario y avalúo de Minera del Norte, que deberá presentarse antes del 15 de abril.
El síndico advirtió que mantener AHMSA operativa cuesta entre 25 y 30 millones de pesos al mes, lo que agrava la situación. A esto se suman los aranceles impuestos por Estados Unidos, que afectan el valor de la empresa y la viabilidad de su venta.
Sobre la frustrada compra por parte del grupo Asia Pacific, Aguilera reveló que los inversionistas chinos exigían la salida de Ancira y su equipo directivo antes de concretar la operación.
Sin embargo, Ancira retrasó su retiro hasta diciembre de 2023, lo que postergó el acuerdo reparatorio con Pemex. En enero, la situación se complicó aún más cuando el SAT impuso créditos fiscales por 60 mil millones de pesos, lo que llevó a los inversionistas a retirar su oferta.
Además, Aguilera afirmó que se le restringió información clave sobre las decisiones administrativas y financieras de la empresa. “La instrucción era darme el mínimo de información”, señaló.
Actualmente, hay inversionistas interesados en la compra de AHMSA, pero la incertidumbre sobre aranceles y la complejidad del proceso legal podrían retrasar la operación por meses o incluso años.
