Un niño de aproximadamente un año y medio de edad ingresó esta semana al Hospital General Amparo Pape de Benavides tras haber ingerido, presuntamente, la droga conocida como cristal, según informaron sus familiares al personal médico.
El director del hospital, Ángel García Rodríguez, explicó que se trató de un caso sumamente delicado, por lo que se activó de inmediato el protocolo médico y legal correspondiente, en coordinación con la Fiscalía y la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF).
“El niño llegó con signos compatibles con la ingesta de una sustancia prohibida. Se actuó con absoluto cuidado para evitar su revictimización, considerando que se trata de un paciente muy vulnerable”, indicó García Rodríguez.
Afortunadamente, el menor no presentó complicaciones que pusieran en riesgo su vida y logró recuperarse. No obstante, por indicaciones de PRONNIF, al ser dado de alta quedó bajo resguardo institucional para garantizar su protección.
El caso ya está siendo investigado por las autoridades competentes. “Esto nos deja una enseñanza muy clara: no se puede exponer de ninguna manera a los menores a este tipo de riesgos.
Las sustancias prohibidas no sólo afectan a quienes las consumen, sino también a los más indefensos del entorno”, advirtió el director del hospital.
García Rodríguez también alertó sobre el peligro que representan otras sustancias tóxicas de uso doméstico, como el ácido muriático o la sosa cáustica, que pueden ser confundidas por los niños por sus colores llamativos.
Finalmente, hizo un llamado a madres, padres y cuidadores a extremar precauciones en el hogar para evitar tragedias como esta, subrayando la responsabilidad de proteger a los menores en todo momento.
