Un insólito y devastador ataque de un oso cimbró a la comunidad ganadera del municipio de Candela, donde más de 60 cabras murieron durante la noche en dos corrales ubicados en zonas serranas.
El alcalde Fernando Juárez Santos confirmó que el incidente, poco común en la región, habría ocurrido debido a que el oso descendió de la sierra en busca de agua, motivado por las altas temperaturas.
El edil informó que uno de los productores perdió alrededor de 25 animales y otro unas 35, con un valor estimado de 2 mil pesos por cabeza. Las pérdidas económicas rondan entre los 50 mil y 70 mil pesos por afectado.
Para mitigar el golpe económico, el municipio otorgó a cada ganadero un apoyo de 15 mil pesos y ya se han iniciado gestiones con el Gobierno del Estado para ampliar la ayuda.
Aunque los avistamientos de osos son habituales en la zona, el alcalde explicó que este tipo de ataques a corrales son sumamente raros y ocurren cada varios años.
“Cuando el oso irrumpe, los animales se asustan, corren y se amontonan; muchos mueren por asfixia o aplastamiento, más que por mordidas”, señaló Juárez Santos.
Dijo que las condiciones extremas de calor están provocando que los osos salgan de su hábitat natural en busca de recursos, lo que eleva el riesgo de incidentes con personas o animales de crianza.
Candela activa gestiones para apoyar al campo
El hecho ha sido descrito por las autoridades como una tragedia para las familias afectadas, cuya economía depende directamente del ganado.
El alcalde subrayó que se está en contacto con la Secretaría de Desarrollo Rural para reforzar los programas de atención al campo y evitar que esta situación se repita sin una respuesta institucional sólida.
“Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para ayudar. Sabemos lo que significa perder el sustento de la familia de un día para otro”, afirmó.
