La ciudad de Saltillo enfrenta una semana trágica marcada por una cadena de accidentes de motociclistas, siendo el caso de Jonathan Chávez solo uno entre varios siniestros graves que encendieron las alarmas sobre la seguridad vial en la capital coahuilense.
Jonathan, joven motociclista, perdió la vida el sábado 8 de junio tras ser brutalmente atropellado por una camioneta Jeep en el distribuidor vial “El Sarape”. El conductor huyó del lugar, lo que desató indignación entre familiares y colectivos de motociclistas, quienes se movilizaron para exigir justicia y castigo ejemplar. La unidad fue localizada posteriormente, pero hasta el momento no se ha informado sobre una detención formal.
El mismo sábado, otro motociclista murió al chocar de frente contra un tráiler en el Libramiento Norponiente. La víctima aún no ha sido identificada oficialmente. Horas más tarde, en la colonia Guayulera, dos motocicletas conducidas por menores de edad colisionaron violentamente, dejando un saldo de tres adolescentes lesionados, ninguno de los cuales portaba casco o equipo protector.


Los colectivos bikers de la región han iniciado una serie de protestas pacíficas, entre ellas rodadas silenciosas y cierres de vialidades estratégicas, para exigir a las autoridades municipales y estatales una reacción urgente ante lo que consideran una crisis de movilidad. Denuncian la falta de señalización, la impunidad de conductores imprudentes y el escaso fomento del uso de equipo de seguridad.
Exigen campañas de concientización permanentes, patrullajes preventivos y sanciones más severas para quienes infrinjan el reglamento de tránsito. “No queremos más cruces marcados con sangre. Exigimos respeto, justicia y políticas públicas reales que protejan la vida de quienes usamos motocicleta”, expresaron.
La ciudadanía espera ahora que el clamor de los motociclistas sea atendido antes de que la tragedia se repita.
