El flujo migratorio en Coahuila se ha desplomado hasta en un 77 por ciento debido a las restricciones de las políticas migratorias de Estados Unidos, indicó Alberto Xicoténcatl Carrasco, director de la Casa del Migrante en Saltillo.
En el último año, el número de personas albergadas en la institución pasó de más de 200 diarias a apenas 45. Xicoténcatl explicó que este descenso obedece tanto al endurecimiento de los controles migratorios como a esfuerzos de detención y vigilancia, y atribuyó también parte del cambio al tránsito de personas con menores de diez años, quienes han buscado otra vía para llegar al vecino país.


Aun así, el director prevé que esta tendencia se mantenga en el mediano plazo y que el flujo migratorio eventualmente se recupere una vez relajadas las políticas y protocolos actuales.
Adicionalmente, comentó que en regiones del sur de México también han registrado descensos dramáticos: en Chiapas, por ejemplo, los centros de atención pasaron de recibir cientos de migrantes a prácticamente uno solo.
Xicoténcatl agregó que muchos migrantes que antes solo transitaban por Coahuila ahora deciden permanecer en la entidad debido a su crecimiento económico y a la necesidad de mano de obra. Esta nueva residencia representa una oportunidad para integrarse al desarrollo regional como parte de la fuerza laboral local.
