La próxima temporada de incendios forestales podría ser una de las más complicadas para Coahuila y Nuevo León, advirtió el doctor Eladio Heriberto Cornejo Oviedo, profesor investigador del Departamento Forestal en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
De acuerdo con el especialista, las intensas lluvias registradas este verano, asociadas al fenómeno de El Niño, están provocando una acumulación de vegetación que, al secarse durante el otoño e invierno, se convertirá en un combustible altamente inflamable. Esta situación incrementa el riesgo de incendios severos durante los meses de marzo y abril del próximo año.
Cornejo Oviedo explicó que en la Sierra de Arteaga, el fuego solía ocurrir de forma natural cada 14 años como parte de un ciclo ecológico que ayudaba a controlar la vegetación. Sin embargo, en las últimas ocho o nueve décadas este ciclo ha sido alterado, lo que ha derivado en la acumulación de material vegetal y un aumento considerable en la intensidad de los incendios actuales.



El investigador consideró que los recursos actualmente destinados al combate del fuego podrían ser más efectivos si se invirtieran en acciones de prevención, como manejo forestal comunitario, podas estratégicas y limpieza de maleza en predios rurales y ejidos.
Entre las propuestas presentadas por el especialista se encuentran la realización de clareos, entresacas y acciones de concientización en comunidades rurales sobre el uso responsable del fuego en labores agrícolas. Estas medidas, afirmó, podrían reducir drásticamente el riesgo de incendios de gran magnitud.
Finalmente, hizo un llamado a los tres niveles de gobierno, así como a propietarios de terrenos y ciudadanía en general, para trabajar de manera conjunta en la protección de los ecosistemas. “Todos podemos disfrutar de la Sierra, pero también tenemos que cuidarla para las futuras generaciones”, puntualizó.
