El programa La Escuela es Nuestra (LEEN) avanza con pasos firmes en Coahuila y está marcando un antes y un después en la educación pública del estado. Este año, más de 84 mil alumnos de más de 600 planteles de nivel básico y media superior se ven beneficiados gracias a una inversión sin precedentes de 244 millones de pesos, destinada a mejorar infraestructura, equipamiento y servicios escolares en las cinco regiones de la entidad.
Desde su creación, este programa ha sido considerado un motor de transformación, pues los recursos llegan de manera directa a los Comités Escolares de Administración Participativa (CEAP), conformados por madres, padres de familia y docentes. Ellos, de forma democrática, son quienes deciden en qué se invierte el apoyo, asegurando que las necesidades más urgentes de cada plantel sean atendidas.

Entre las áreas de aplicación de los recursos destacan la compra de material didáctico, tecnológico y deportivo, así como la rehabilitación y ampliación de espacios escolares. En el caso de la educación básica, también se permite destinar fondos a programas de alimentación y horarios extendidos, lo que amplía las oportunidades de aprendizaje y cuidado para niñas y niños.
El delegado de Programas para el Bienestar en Coahuila, Américo Villarreal Santiago, destacó un proyecto innovador que fortalece aún más esta estrategia: la alianza con las cámaras de comercio Canaco y Canacintra, mediante la cual las escuelas reciben asesoría especializada en procesos de compra.

Con ello se busca garantizar transparencia, eficiencia y calidad en las adquisiciones, evitando que proveedores incumplan con entregas, garantías o marcas, como había sucedido en el pasado.
A partir de este 2025, el programa se amplió por primera vez a las instituciones de educación media superior, lo que representa un paso histórico para ampliar la cobertura educativa y apoyar a millones de jóvenes en todo el país.
Con estas acciones, el Gobierno de México y la Secretaría de Bienestar no solo consolidan un programa que mejora la infraestructura educativa, sino que también fortalece la confianza comunitaria, la participación social y el desarrollo integral de estudiantes y familias coahuilenses.
