El colapso de la barda perimetral del panteón municipal de Frontera encendió las alarmas en la administración local, luego de que se confirmara que la construcción fue realizada con materiales de baja calidad durante el gobierno anterior. La alcaldesa Sara Irma Pérez Cantú informó que se abrió una carpeta de investigación para determinar a fondo las irregularidades de la obra y exigir responsabilidades a la empresa constructora.
El derrumbe afectó más de 50 metros lineales de la barda, además de provocar el desplome del portón de acceso y el techo de una capilla ubicada al interior del camposanto. Estos daños, aseguró la edil, no sólo representan un perjuicio económico, sino también un riesgo para los ciudadanos que acuden al lugar a visitar a sus seres queridos.
Pérez Cantú explicó que, tras una revisión técnica inicial, se detectó que todo el material utilizado en la edificación carecía de la resistencia adecuada, lo que ocasionó el colapso en un periodo muy corto de tiempo. “No se vale que lo hayan hecho con material incorrecto y generar una obra mal ejecutada. Pronto esto se reflejó y se puede ver cómo están todos los daños. Es importante que todo se haga bien y con calidad”, manifestó.
La alcaldesa recalcó que la compañía constructora deberá responder legalmente por la fianza establecida en el contrato y, además, tendrá la obligación de reconstruir por completo lo dañado. Destacó que el empresario responsable ya se comprometió a rehabilitar la barda, el portón y la capilla con materiales de calidad, a fin de garantizar que la situación no se repita.

Asimismo, lamentó que los recursos públicos invertidos en la administración anterior se hayan destinado a una obra deficiente, lo que demuestra –dijo– una falta de responsabilidad y compromiso con los habitantes de Frontera. “Estamos trabajando para que las cosas se hagan bien, con seriedad y transparencia. La ciudadanía merece construcciones seguras, no improvisaciones que terminen en derrumbes”, puntualizó.
El Ayuntamiento dará seguimiento puntual a los trabajos de rehabilitación y no descartó aplicar sanciones adicionales si se comprueba negligencia por parte de los responsables de la obra. Mientras tanto, se implementaron medidas de seguridad para restringir el acceso a las áreas afectadas del panteón, evitando posibles accidentes entre los visitantes.
Este hecho se suma a la lista de obras mal ejecutadas que han salido a la luz en distintos municipios de la región, lo que abre el debate sobre la necesidad de reforzar la supervisión y transparencia en la contratación de empresas constructoras. En Frontera, la administración actual asegura que no permitirá que se repitan estas irregularidades y vigilará que cada peso invertido se refleje en obras de calidad y en beneficio real para la ciudadanía.
