La Diócesis de Saltillo anunció la conformación de un nuevo equipo pastoral de sanación y consolación, que tendrá como misión acompañar a personas que enfrentan crisis emocionales o espirituales. El grupo estará integrado por sacerdotes, laicos, médicos y especialistas en salud mental, y contempla la posibilidad de realizar exorcismos en casos que lo requieran.
El obispo de Saltillo, Hilario González García, explicó que el proyecto busca brindar apoyo integral a quienes se sientan “tristes, desesperados o asediados”, subrayando que la prioridad será atender cada situación con prudencia y desde una visión interdisciplinaria.

“De decirle a alguien ‘estás endemoniado’, pues es muy feo. Lo primero no es pensar en un exorcismo, sino entender si el problema es espiritual, emocional o clínico”, aclaró el obispo.
Enfoque integral
El equipo pastoral trabajará de manera coordinada para diferenciar entre casos que requieran atención médica o psicológica, y aquellos que puedan tener un trasfondo espiritual. Con ello, se pretende evitar diagnósticos erróneos y ofrecer un acompañamiento responsable que no estigmatice a las personas.
González García recalcó que, aunque la posibilidad de practicar exorcismos estará contemplada, no será la primera opción ni el eje central de la labor. “Queremos un espacio de sanación, de consuelo y de acompañamiento”, puntualizó.
Un esfuerzo pastoral y social
La creación de este grupo responde a la necesidad de atender de manera más amplia las distintas problemáticas que aquejan a la población, donde el sufrimiento puede tener raíces emocionales, psicológicas, sociales o espirituales.
Con este nuevo equipo, la Diócesis de Saltillo busca fortalecer su labor pastoral con un enfoque más humano y multidisciplinario, brindando herramientas de apoyo a quienes atraviesen momentos de vulnerabilidad.
