Aguas de Saltillo presentó oficialmente a “Manchas”, un perro de raza Epagneul Bretón que se ha convertido en el nuevo aliado de la empresa para combatir las llamadas fugas fantasmas de agua potable. Su incorporación ha llamado la atención no solo por su capacidad, sino también por el costo que implicó: más de un millón de pesos.
De nombre civil Anur del Canpihue, “Manchas” nació el 5 de enero de 2024 en Chile y fue entrenado en el reconocido Centro de Adiestramiento Hidro K9, ubicado en Colina, Santiago. El proceso de preparación incluyó un programa especializado para la detección de fugas, la capacitación de su guía, el traslado internacional y visitas de seguimiento para reforzar su desempeño en campo. Todo este paquete representó una inversión de $1,001,112.83 pesos por parte de la paramunicipal.

Según la información oficial, el can cuenta con una efectividad del 95 por ciento en la localización de fugas ocultas, es decir, aquellas que no son visibles a simple vista y que generan pérdidas importantes de agua potable. Su olfato le permite detectar humedad en tuberías subterráneas, una tarea que resulta compleja incluso para los equipos de alta tecnología.
La empresa Aguas de Saltillo destacó que el objetivo de este proyecto es fortalecer la estrategia de eficiencia en el uso del recurso hídrico, reducir mermas y optimizar el servicio a los usuarios. Con este método, se busca atender de manera más rápida los reportes y prevenir daños mayores en la infraestructura.
“Manchas” es ahora propiedad de la compañía y se integra como parte de las cuadrillas de supervisión, lo que convierte a Saltillo en uno de los primeros municipios en México en contar con un perro detector de fugas entrenado en el extranjero. Con ello, Aguas de Saltillo apuesta por la innovación y el cuidado del agua en un momento clave para la sustentabilidad de la ciudad.
