La Asociación Civil Profauna, encargada de la Reserva Zapalinamé, informó que ha detectado hasta 40 puntos de tiraderos clandestinos a lo largo de la sierra, donde se arrojan basura doméstica, escombros y desechos de gran volumen.
Juan Cárdenas, coordinador operativo de la reserva, señaló que, aunque hacen recorridos de limpieza periódicos, el volumen de desechos ha crecido tanto que estas labores resultan insuficientes. En muchos de esos sitios, estimó, se acumulan al menos 1.5 toneladas de basura cada uno.
“En toda la periferia de la ciudad hay basureros clandestinos, y también en paraderos de carretera; en esta zona protegida ya tenemos identificados 40 puntos”, dijo Cárdenas. Relató que en operativos de limpieza de media mañana se han logrado retirar hasta 3 o 4 toneladas acumuladas en sitios críticos.

Además de basura doméstica, la organización ha hallado escombro pesado que, aunque parezca pequeño a simple vista, termina contaminando y pesa más de una tonelada.
Cárdenas advirtió que la acumulación de estos residuos amenaza seriamente el ecosistema, la flora y fauna local, así como los mantos acuíferos que abastecen a comunidades cercanas.
Entre la fauna registrada en la zona se encuentran osos negros con oseznos, venados, reptiles, gato montés y pumas —estos últimos más escurridizos. En años anteriores, cuando la vegetación era más escasa por sequías, algunos animales bajaban hasta las zonas urbanas en busca de alimento entre la basura.
Para hacer frente al problema, Profauna mantiene comunicación constante con la Policía Ambiental de Saltillo. En el Cañón de San Lorenzo cuentan con un oficial de base que colabora en la vigilancia, aunque se reconoce que la carga de trabajo es alta.
El coordinador señaló que es urgente reforzar la vigilancia en otros accesos a la sierra y evaluar herramientas como drones para detectar delitos ambientales en flagrancia.
