Cientos de fieles celebran a San Judas Tadeo en el Ejido 8 de Enero, Frontera

En un ambiente de profunda fe y devoción, cientos y cientos de creyentes se congregaron este 28 de octubre en el Ejido 8 de Enero, perteneciente al municipio de Frontera, para conmemorar el Día de San Judas Tadeo, el santo de las causas difíciles y desesperadas.

Desde tempranas horas, las calles que conducen a la capilla dedicada al santo se llenaron de peregrinos, familias enteras y promeseros que acudieron a agradecer los milagros y bendiciones recibidas durante el año. Algunos caminaron kilómetros bajo el sol, otros permanecieron todo el día frente al templo, rezando, ofreciendo flores o repartiendo alimentos como parte de sus promesas cumplidas.

Uno de los testimonios más conmovedores fue el de Wenseslao, quien celebró su cumpleaños número 83 cumpliendo una manda que ha mantenido por décadas. El devoto emprendió una larga caminata desde la ciudad de Monclova hasta la capilla del Ejido 8 de Enero, donde rezó el rosario completo de memoria como muestra de gratitud por los años de vida y salud.

“San Juditas nunca me ha dejado solo, por eso mientras pueda, vendré caminando”, expresó con voz firme y una sonrisa que reflejaba fe y fortaleza.

Otra historia que tocó corazones fue la de María Guadalupe, originaria del municipio de Nadadores, quien por primera vez asistió a esta conmemoración. Llevó en brazos a su nieto Thiago Daniel, a quien presentó ante la imagen de San Judas Tadeo.

“Cuando nació, los médicos decían que no sobreviviría, pero yo me encomendé a San Judas, y aquí está mi niño, sano y fuerte. Hoy vengo a darle gracias por ese milagro”, compartió emocionada.

Asimismo, Verónica, una devota proveniente de Cuatro Ciénegas, volvió a cumplir su promesa anual, realizando una caminata descalza desde San Buenaventura hasta Frontera, como muestra de fe y agradecimiento por los favores recibidos.

“Cada paso lo doy con el corazón. San Judas me ha ayudado mucho, por eso año con año regreso, aunque el camino sea largo”, afirmó.

La jornada estuvo marcada por la unidad, la esperanza y la devoción popular. Los fieles acompañaron la celebración con cantos, rezos, música y muestras de solidaridad, compartiendo comida y agua con los peregrinos que llegaban de distintos puntos de la región.

El Ejido 8 de Enero se ha convertido en uno de los puntos de mayor tradición religiosa en la Región Centro, donde la fe hacia San Judas Tadeo reúne a creyentes de municipios vecinos como Monclova, Nadadores, San Buenaventura y Cuatro Ciénegas.

Al caer la tarde, los asistentes participaron en la misa solemne y la tradicional bendición, reafirmando su compromiso espiritual y agradeciendo por los milagros concedidos. Con oraciones, lágrimas y alegría, los devotos despidieron un año más de fe, esperanza y gratitud hacia San Judas Tadeo, el santo de los milagros imposibles.

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