La Comisión de Derechos Humanos lleva a cabo revisiones constantes y aleatorias en los espacios de reclusión municipales, con el objetivo de verificar que se cumplan las condiciones mínimas de dignidad establecidas en la normatividad nacional e internacional, informó Luis Ángel Sanmiguel, Cuarto Visitador de la Comisión.
El funcionario explicó que estas inspecciones no se realizan bajo un calendario fijo, sino de manera aleatoria, precisamente para constatar de forma real las condiciones en las que se encuentran las personas privadas de la libertad y evitar que las autoridades sean prevenidas con antelación.

“Nosotros vigilamos que se cumplan las condiciones mínimas. Existe una normatividad expresa que obliga a las autoridades que cuentan con espacios de reclusión a garantizar higiene, ventilación, iluminación y un adecuado manejo de los trámites administrativos”, señaló.
Detalló que también se supervisa el orden en los registros de pertenencias de las personas internas y de los visitantes, así como los controles de entrada y salida. Asimismo, se revisa que, ante condiciones climatológicas adversas como el frío, los centros cuenten con lo indispensable para proteger a las personas internas.
“Se exige que haya ropa de cama, colchonetas y, dependiendo de la situación, abrigos para quienes se encuentran en reclusión”, puntualizó Sanmiguel.
En cuanto a la respuesta de los municipios, indicó que en general sí se atienden las recomendaciones, aunque reconoció que las condiciones varían dependiendo del tamaño y la afluencia de cada municipio. “Hay municipios muy pequeños con poca afluencia, pero en general, donde hay mayor movimiento, se cumple o se trabaja para cumplir”, agregó.
Respecto a Monclova, el Cuarto Visitador recordó que la última recomendación formal fue emitida en 2018; sin embargo, aclaró que se trata de observaciones permanentes, especialmente en lo relacionado con las celdas, por lo que deben mantenerse en cumplimiento constante.
“Por eso las revisiones son aleatorias y permanentes”, concluyó.
