La presencia del gusano barrenador en Coahuila y el noreste de México ha frenado la apertura de la frontera para la exportación de ganado, generando pérdidas millonarias para los productores locales. Arturo Valdés Pérez, ex presidente de la Asociación Local Ganadera de Castaños, advirtió que los casos han avanzado significativamente en estados vecinos como Tamaulipas.
De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), el hallazgo de un becerro infectado confirma que la mosca transmisora está activa. Esta situación es el principal factor por el cual Estados Unidos mantiene restricciones comerciales, afectando directamente la economía regional y el control del gusano barrenador en Coahuila.
Riesgos del gusano barrenador en Coahuila y el noreste
Valdés Pérez sostuvo que las autoridades estadounidenses exigen resultados concretos en la erradicación de la plaga. Actualmente, se espera la reactivación de la fábrica de esterilización de moscas por parte del gobierno federal, una medida clave para frenar la propagación del gusano barrenador en Coahuila y otras entidades del norte.
Aunque las bajas temperaturas invernales funcionan como un factor natural de contención, el riesgo es latente. El parásito es propio de zonas tropicales, pero la cercanía con focos de infección en Tamaulipas mantiene en alerta a los productores ante el regreso de las altas temperaturas en verano.
Impacto económico por falta de exportación
El sector lamenta que los ganaderos han dejado de percibir casi el doble del valor de sus ejemplares. Mientras un becerro en México se vende en 20 mil pesos, en el mercado estadounidense podría alcanzar los 45 mil pesos. Esta brecha económica, derivada de la presencia del gusano barrenador en Coahuila, impide aprovechar precios históricos de hasta seis dólares por libra en el extranjero.
Para mitigar la crisis, se promueven créditos a través de FIRA con tasas preferenciales del 8.25 por ciento. Estos recursos buscan brindar liquidez para la compra de alimento y engorda, mientras se mantiene una vigilancia permanente para evitar que el gusano barrenador en Coahuila afecte la producción nacional que aún se comercializa internamente.
