Durante la madrugada del jueves, una disputa doméstica sorprendió a residentes de Colinas de Santiago, cuando un enfrentamiento familiar derivó inesperadamente en violencia abierta urbana.
El episodio ocurrió en calle Rosario en la casa marcada con el número 1557, dejó escenas contradictorias, donde la agresión inicial terminó convertida en lamentos visibles y confusión colectiva entre vecinos.
De acuerdo con versiones recabadas, Jesús Javier Mireles Díaz de 18 años discutió intensamente con su padre Juan Antonio Mireles de 39, situación que escaló desde gritos hasta forcejeos peligrosos en casa.
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La confrontación se presentó en la calle Juan Larios y, según testigos, ambos involucrados actuaban alterados, sin medir riesgos ni consecuencias inmediatas para su entorno.

Vecinos narraron que el muchacho mostró conducta agresiva al inicio, pero minutos después quedó tendido junto a su progenitor, ambos con heridas sangrantes en vía.
El cambio de ánimo fue evidente, pues quien provocó el altercado terminó llorando de dolor mientras recibía atención médica básica en el sitio por paramédicos.
Al lugar acudieron socorristas del Grupo de Rescate y Urgencias Médicas para estabilizar a los heridos y evaluar la gravedad presentada durante la madrugada referida.
Elementos municipales de seguridad intervinieron para separar a los involucrados, contener tensiones y garantizar que la atención se desarrollara sin nuevos incidentes en la zona.
Tras los primeros auxilios, padre e hijo fueron trasladados al Hospital General Amparo Pape de Benavides bajo vigilancia preventiva por autoridades locales durante el operativo.
Ambos permanecieron internados para valoración médica y quedaron a disposición de la autoridad, mientras se recababan datos y declaraciones oficiales correspondientes del caso esa noche.
Las investigaciones continúan para deslindar responsabilidades y reconstruir la secuencia que transformó una discusión familiar en un episodio alarmante para la comunidad local afectada directamente.
El suceso recordó a vecinos que la violencia doméstica tiene consecuencias imprevisibles y que iniciar pleitos no garantiza fortaleza ante el desenlace real vivido allí.
