La implementación de la reforma de 40 horas en México no garantiza que los trabajadores cuenten automáticamente con dos días de descanso a la semana, advirtió Roberto Ramírez García, titular del Centro de Conciliación Laboral en la Región Centro. El funcionario aclaró que la modificación legal busca reducir el tiempo de trabajo, pero su aplicación será paulatina.
Explicó que la modificación contempla una reducción progresiva de la jornada laboral hacia el año 2030. Por ello, no se establece de manera inmediata un esquema de descanso obligatorio los días sábado y domingo, como muchos empleados han interpretado tras los anuncios legislativos.
Alcances reales de la reforma de 40 horas en el trabajo
“El trabajador pensaba que iba a descansar dos días y que se mantendría el pago de primas dominicales e incluso una sabatina, pero no es así. Lo que se reduce es la jornada diaria, no necesariamente los días laborados”, señaló Ramírez García sobre la reforma de 40 horas.
Otro de los cambios relevantes es que el tiempo extraordinario podría compensarse con tiempo libre. Actualmente, la Ley Federal del Trabajo establece que las horas extra deben pagarse al doble o triple; sin embargo, la nueva normativa abre la posibilidad de acuerdos para intercambiar horas trabajadas por periodos de descanso.
Implementación gradual hacia el año 2030
El funcionario detalló que anteriormente el trabajo fuera de la jornada normal se pagaba al doble y, al superar las nueve horas extra semanales, al triple. Con la reforma de 40 horas, se busca un equilibrio entre la vida laboral y familiar, pero bajo un esquema de flexibilidad que aún genera dudas entre la clase obrera.
Finalmente, Ramírez García reiteró que la aplicación de la reforma de 40 horas será progresiva hasta el 2030. Será necesario revisar los lineamientos específicos y la reglamentación correspondiente para conocer el alcance definitivo en cada centro de trabajo y sector productivo.
