La motocicleta que Jason había comprado con ilusión terminó destrozada tras un accidente ocurrido en calles de la colonia Barrera, dejando consecuencias inesperadas.
El joven de 20 años se dirigía hacia su trabajo en un restaurante, circulando sobre la calle Gustavo Díaz Ordaz con dirección hacia la zona norte.
Al llegar al cruce con la calle San Salvador, un automóvil Mazda blanco se atravesó en su camino, provocando la colisión que alteró su rutina.
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La conductora del vehículo, identificada como Erika Ríos, circulaba hacia el poniente y no respetó el señalamiento gráfico de alto, quitando el derecho de paso.
El impacto se registró alrededor de las 16:30 horas, proyectando al motociclista contra el cofre del automóvil y golpeando su codo derecho contra el parabrisas.
Aunque las lesiones no fueron graves, Jason quedó visiblemente afectado por el golpe, mientras su motocicleta, símbolo de esfuerzo personal, quedó destrozada en el pavimento.
Paramédicos de la Cruz Roja acudieron rápidamente al lugar, brindando atención al joven y también a los dos hijos de la mujer considerada responsable del percance.
Finalmente, Jason fue trasladado hacia un hospital para recibir atención médica especializada, mientras los menores únicamente fueron revisados en el sitio sin presentar complicaciones mayores.
Autoridades municipales llegaron al lugar para realizar las diligencias correspondientes, levantando el parte oficial y deslindando responsabilidades por la imprudencia que originó el accidente vial.
El incidente, aunque no dejó heridos de gravedad, generó preocupación entre vecinos y transeúntes, recordando la importancia de respetar señalamientos viales para evitar tragedias en la comunidad.
