A los 50 tomó un pincel por primera vez y hoy pinta a la mujer como símbolo de fortaleza

Para Silvia Rosa Valdés Villarreal, el arte llegó en un momento inesperado de su vida. No fue un sueño de juventud ni una carrera planeada. Fue una decisión que tomó después de los 50 años, tras enfrentar uno de los momentos más difíciles: la pérdida de su esposo.

Decidió buscar una manera de mantenerse activa y ocupar su mente. Fue entonces cuando una vecina le ofreció enseñarle a pintar, aunque ella misma reconoce que en ese momento ni siquiera sabía cómo sostener un pincel.

Lo que comenzó como una terapia ocupacional terminó convirtiéndose en una pasión que la ha acompañado por casi dos décadas.

Desde entonces ha realizado más de 200 pinturas al óleo, muchas de las cuales ha regalado a familiares, amigos y antiguos compañeros de trabajo, como una forma de compartir el arte que transformó su vida.

Cada cuadro, asegura, tiene algo de ella.

“Yo no pintaba solo por pintar. Todo lo que sentía en ese momento lo iba plasmando en el lienzo”, recuerda.

Un homenaje a las mujeres

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Silvia presentará una obra especial titulada simplemente “Mujer”.

La pintura muestra la silueta de una mujer con alas, una figura que a primera vista podría parecer un ángel, pero que en realidad representa algo distinto.

La inspiración principal fue su madre.

Mientras pintaba la obra, pensaba en la mujer que le dio la vida y en los valores que le enseñó desde pequeña: fortaleza, respeto, trabajo y solidaridad.

Su madre fue una mujer activa en labores sociales, voluntaria durante años en instituciones como la Cruz Roja y el asilo de ancianos, además de participar en distintas actividades comunitarias.

Fue ella quien le enseñó a enfrentar la vida con carácter y dignidad.

Una mujer que representa a todas

Uno de los elementos más significativos de la pintura es que la figura no tiene rostro.

Esto fue completamente intencional.

Silvia explica que decidió no definir los rasgos del personaje para que cualquier mujer pudiera verse reflejada en la obra.

Cada persona puede imaginar que ese rostro se parece al suyo, al de su madre, su hermana o cualquier mujer que haya marcado su vida.

Por eso la obra no representa a una mujer en particular, sino a todas.

El arte como renacer

A casi 70 años de edad, Silvia continúa pintando con entusiasmo y sigue aprendiendo nuevas técnicas artísticas.

El arte, asegura, le dio una nueva manera de ver la vida.

Lo que comenzó como una forma de enfrentar el duelo se transformó en una herramienta para expresar emociones, recordar momentos y rendir homenaje a las personas que han sido importantes para ella.

A lo largo de los años, sus pinturas han viajado incluso fuera del país, llegando a manos de familiares y amigos en distintas ciudades de México y Estados Unidos.

Un mensaje para las mujeres

Para Silvia, el mensaje en este Día Internacional de la Mujer es claro: nunca es tarde para empezar de nuevo.

Y en su caso, ese nuevo capítulo comenzó con un pincel y un lienzo… y hoy su arte se convierte en un forma de rendir homenaje a la mujer en su día.

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