Durante la temporada de Cuaresma, uno de los sabores más esperados por las familias es la tradicional capirotada, un postre que no solo representa una receta, sino una herencia cultural que se mantiene viva en la Región Centro.
La cocinera Idalia Espinoza Garza explicó que este platillo se elabora con ingredientes como pan dorado, piloncillo, canela, clavo, pasas, queso asadero, coco, plátano y cacahuate, los cuales se combinan en capas para dar forma a este característico postre.
“Se va preparando en capas con el pan dorado, se le agregan los ingredientes y al final la miel de piloncillo… no es pastel, es la capirotada tradicional”, señaló.
Indicó que este platillo es uno de los más solicitados durante la Semana Santa, especialmente el jueves y viernes, cuando incrementa la demanda.
Además de la capirotada, durante la Cuaresma también se ofrecen otros alimentos típicos como mojarra frita, lentejas, nopales y tortitas, los cuales forman parte de la gastronomía de esta temporada.
Finalmente, destacó que estos platillos se caracterizan por ser accesibles y conservar el sabor de la tradición familiar.
“Son comidas muy ricas y al alcance de la gente… y que siguen siendo parte de nuestras costumbres”, concluyó.
