El síndico de Altos Hornos de México (AHMSA), Víctor Manuel Aguilera, compareció este martes 1 de abril ante el Senado de la República, donde expuso el estado actual de la empresa y los desafíos para su posible reactivación. Entre los puntos más relevantes, destacó que tres áreas clave ya no pertenecen a AHMSA y que, en caso de reiniciar operaciones, no se recuperará la totalidad de los empleos.
Molino, Horno y Normalizado ya no son de AHMSA
Aguilera confirmó que el Molino Steckel, el Horno Eléctrico y la Línea de Normalizado ya no son propiedad de AHMSA, sino de terceros, lo que representa una gran limitante para cualquier plan de reactivación de la siderúrgica.
“Los principales activos ya son propiedad de otras empresas. La línea de normalizado pertenece a Unifin, el Molino Steckel es de otra compañía y el Horno Eléctrico también es de un tercero. Esto significa que, incluso si se reactiva la empresa, no operará con toda su capacidad anterior”, explicó.
No se recuperará la totalidad de las fuentes de empleo
El síndico también reconoció que, en caso de una reactivación, no será posible recuperar la totalidad de las fuentes de empleo.
“El número de empleos que pueda generar no será posible recuperar la totalidad de las fuentes de trabajo que había. Seguramente empezarán por partes y el número de trabajadores dependerá de lo que pretenda lograr el inversionista”
Actualmente, solo 150 empleados siguen laborando en la empresa, mientras que 320 guardias vigilan las instalaciones para evitar robos y saqueos.
Ancira retrasó la venta y provocó la caída del acuerdo
Aguilera también explicó cómo la tardanza de Alonso Ancira en retirarse de la empresa provocó la caída de la venta a inversionistas chinos.
Según detalló, en 2023 existía una negociación avanzada con el fondo de inversión Asia Pacific Group, que estaba dispuesto a adquirir AHMSA por 1,500 millones de dólares.
Sin embargo, la operación requería que Ancira y todo su equipo directivo salieran de la empresa antes de noviembre de 2023.
Esto no ocurrió, y en diciembre, cuando finalmente se concretó su salida, ya era demasiado tarde. Para entonces, el SAT había fincado créditos fiscales por 60,000 millones de pesos (aproximadamente 3,000 millones de dólares), lo que llevó a los inversionistas chinos a retirarse.
“Por qué se cae la operación, en primer lugar, porque el señor Ancira muy renuente o tardó mucho en firmar su retiro de la empresa, entonces cuando firma el retiro de la empresa, es vez de hacerlo en noviembre que era lo que se había acordado, se hizo en diciembre”.
“Los inversionistas chinos ya tenían 50 millones de dólares en México listos para iniciar el proceso, pero al no resolverse la salida de Ancira y los créditos fiscales, retiraron su oferta”,
“Cuando ponen esos créditos fiscales, los chinos dijeron ‘solucionen ese tema y cuando lo hagan, nos avisan, por lo pronto retiramos nuestra oferta y se retiró”, explicó Aguilera.
Me restringieron la información: Síndico
Otro punto relevante fue la restricción de información que enfrentó el síndico. Explicó que, tras asumir el cargo el 11 de diciembre de 2024, recibió instrucciones de que solo se le proporcionara la información mínima indispensable. Señaló que el control de la empresa en ese momento estaba en manos de John Abbot y Kalyan Ghosh, quienes tomaron una serie de decisiones sin darle acceso a todos los datos relevantes.
Venta de AHMSA y posible subasta
Aguilera indicó que su objetivo es vender AHMSA como una unidad productiva y no como chatarra. Para ello, se prevé una subasta modificada, en la que se priorice que los interesados tengan capacidad técnica, solvencia económica y un plan de negocios a mediano y largo plazo.
El síndico estima que poner en marcha la empresa costaría entre 300 y 500 millones de dólares, y llevarla a una operación rentable podría requerir hasta 1,000 millones de dólares adicionales.
Situación financiera y mantenimiento
Cada mes, la empresa necesita entre 25 y 30 millones de pesos solo para mantenerse en condiciones de venta, lo que incluye el pago de seguridad, electricidad y diésel.
Energía eléctrica para la mina de carbón, ya que si no se extrae gas y agua, existe riesgo de explosión.
Energía para Hércules, cuyo poblado depende del suministro de AHMSA.
Pago de salarios y seguridad, aunque actualmente hay menos guardiasdebido a la falta de recursos.
“Mantener la empresa seis meses cuesta alrededor de 50 millones de pesos, lo cual es difícil sin una fuente de ingresos”, advirtió.
Interesados en la compra y nuevos obstáculos
A pesar de los problemas, hay inversionistas que siguen interesados en adquirir AHMSA. Sin embargo, Aguilera advirtió que los aranceles al acero impuestos por EE.UU. podrían afectar el precio de venta y el interés de posibles compradores.
Finalmente, el síndico pidió facilitar el proceso de venta y evitar que se prolongue con litigios, ya que un retraso solo afectaría más a los trabajadores, acreedores y a la región.
“Si nos empantanamos en demandas, esto podría alargarse meses o incluso años. Mi objetivo es vender AHMSA en un periodo de seis meses o, en el peor de los casos, dentro del año”, concluyó.
SITUACIÓN
El síndico también reconoció la difícil situación que han vivido los trabajadores en los últimos dos años. “He platicado con muchos de ellos y estoy al tanto de dificultades familiares que han llevado a divorcios, gente que se ha suicidado, personas con enfermedades graves sin recursos para enfrentarlas, y familias que han tenido que sacar a sus hijos de la escuela porque no pueden seguir pagando”.
Desde su paralización, AHMSA ha pasado por un proceso de incertidumbre en el que los trabajadores han sido los más afectados. Durante dos años, miles de empleados han enfrentado la falta de ingresos, lo que ha llevado a problemas familiares, económicos y de salud. La falta de acuerdos y el rechazo de posibles inversionistas han complicado el rescate de la empresa. Con los principales activos en manos de terceros y una deuda millonaria, el futuro de AHMSA sigue siendo incierto.
