Marino González, vecino de la colonia Guerrero, denunció públicamente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por la instalación de cables de alta tensión dentro del terreno de su propiedad, los cuales —afirma— representan un riesgo grave para su familia.
Según explicó, un cable de 220 volts se encuentra conectado directamente a la barda perimetral de su casa, mientras que otro, correspondiente a una línea de más de 13 mil volts, continúa instalado dentro del predio.
“Están expuestos mis familiares, incluso niños de tres años. Si hay una descarga, estamos hablando de un peligro inminente”, declaró.
El afectado señaló que, sin su consentimiento, personal de CFE ingresó a su terreno para colocar los cables.
Asegura contar con el título de propiedad y documentos que demuestran que la instalación se hizo sin autorización. Aunque reconoce que la CFE puede tener derecho de paso, argumenta que este derecho no se extiende a su propiedad, ya que no existe continuidad en la línea, ni postes detrás de su vivienda.
A pesar de insistencias, Marino informó que la CFE sólo retiró dos cables tras varias semanas, pero dejó uno aún dentro del terreno. Además, le indicaron que para quitarlo completamente tendría que pagar aproximadamente 17 mil pesos, lo cual consideró injusto: “Primero me ponen en riesgo y luego quieren que pague para quitarme el riesgo”, expresó indignado.
También recalcó que, aunque ha documentado todo con videos y acudido a las oficinas correspondientes, su preocupación principal sigue siendo la seguridad de su familia.
El ciudadano hizo un llamado urgente a las autoridades correspondientes para que se atienda su situación.
