Un binomio público-privado integrado por Aguas de Saltillo, Veolia
y Mariana Celaya Cortés aprovecha el fino olfato de un perro para detectar fugas ocultas en la red potable.
En un esfuerzo innovador por cuidar uno de los recursos más valiosos del norte del estado
—especialmente en medio de una sequía que alcanza niveles moderados a severos —, Saltillo ha incorporado a Manchas, un cachorro de raza bretón español de apenas 16 meses, como parte de un programa de detección de fugas con capacidades caninas.
Entrenado desde sus primeras semanas en Chile, bajo la tutela de expertos que previamente adiestraron a Suki, la primera perra latinoamericana especialista en detección de fugas
Manchas se convirtió en uno de los apenas 25 perros en el mundo capaces de hallar filtraciones de agua potable hasta 2 metros bajo tierra
través del olor a cloro que percibe con sus 300 millones de células olfativas .


Cada mañana, acompañado por su guía, la veterinaria Mariana Celaya Cortés, Manchas recorre las colonias asignadas de Saltillo. Cuando detecta una fuga, se recuesta sobre el punto exacto, señal inequívoca para que el equipo de geofonistas inicie las inspecciones con tecnología especializada . El perro binomio ya ha detectado 156 fugas en 16 colonias desde su incorporación .
La estrategia surge de un convenio entre Aguas de Saltillo (AgSal) y Veolia
inspirado en programas exitosos en Francia, Australia y Reino Unido, donde en 2024 detectaron 1 755 fugas, recuperando agua para 28 000 personas anualmente .
El director de Aguas de Saltillo, José Iván García, explicó que invertir en un perro detector como Manchas
—adquirido por aproximadamente 500 000 pesos— implica una herramienta eficaz y económica para preservar el líquido vital .
Además de su efectividad operativa, Mariana destaca el entusiasmo
y energía de Manchas, factores clave para su desempeño, siempre procurando cuidado y descansos adecuados frente al calor del norte mexicano.
Manchas hoy representa una esperanza para Saltillo:su labor no solo erige un ejemplo de innovación tecnológica y ecológica, sino que también impulsa una cultura de cuidado y eficiencia hídrica, vital en tiempos de sequía.
