La sequía continúa golpeando con fuerza a Coahuila. De acuerdo con el más reciente reporte del Monitor de Sequía de México, elaborado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el 53.1 por ciento del territorio estatal presenta algún grado de sequía, lo que coloca a la entidad como una de las más afectadas del país.
La situación ha generado afectaciones significativas al sector agrícola y ganadero, especialmente en las regiones norte y centro de Coahuila, donde los productores enfrentan escasez de agua para riego, pérdida de cultivos y falta de alimento para el ganado. Hasta mediados de mayo, se reportaba que 27 de los 38 municipios de la entidad ya se encontraban bajo alguna condición de sequía.
Autoridades estatales han reconocido la gravedad del panorama e implementan medidas para enfrentar la crisis, como el abastecimiento de agua mediante pipas en comunidades rurales, monitoreo de presas y pozos, así como campañas de concientización para el uso responsable del recurso.


Sin embargo, el prolongado déficit de lluvias y las altas temperaturas que han caracterizado gran parte del año han dificultado la recuperación de los niveles de agua en cuerpos superficiales y mantos freáticos. En varias zonas, la falta de precipitaciones ha sido constante durante semanas, agravando la vulnerabilidad de las familias que dependen directamente del campo.
Expertos en medio ambiente alertan que, de mantenerse estas condiciones, se podría agudizar el estrés hídrico en las ciudades, con repercusiones en el abasto doméstico, la producción de alimentos y el equilibrio ecológico de la región.
Ante este escenario, las autoridades llaman a la población a hacer un uso racional del agua y a sumarse a las estrategias de conservación, en lo que representa uno de los mayores retos ambientales y productivos que enfrenta Coahuila en la actualidad.
