Acusan omisiones y negligencia en proceso contra camareras detenidas en Monclova

“¡Justicia!”, exigieron familiares de Hilda y Clarissa, camareras del Hotel Holiday Inn, acusadas del presunto robo de un millón y medio de pesos a un huésped, quienes afirman han sido víctimas de un proceso irregular que carece de pruebas sólidas.

La pesadilla para las trabajadoras comenzó a inicios de julio, cuando Carlos Alberto “N”, supuesto empresario originario de Saltillo, denunció ante la Fiscalía General del Estado el presunto robo de 1.5 millones de pesos. 

Según su declaración, el pasado 4 de julio se hospedó en la habitación 237 del segundo piso del hotel y dejó una maleta con seis millones y medio de pesos, supuestamente de la venta de un terreno.

Acompañado de su hijo, el denunciante acudió a la feria de San Buenaventura, y salió de la habitación varias veces, sin notar la ausencia del dinero, saliendo del hotel hasta el 06 de julio. 

Hasta el día siguiente, ya en su domicilio en Saltillo, cuando aseguró haberse percatado de que faltaba el dinero, por lo que formalizó la denuncia ante el Ministerio Público. 

Al hotel arribaron elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para realizar indagatorias, enfocando sus sospechas en Clarissa, quien se encargó de la limpieza de la habitación en cuestión.

“Están ligando a Hilda porque ella entró rápidamente a ayudarle en la limpieza del cuarto para que pudiera terminar más rápido, es algo común que ocurre entre compañeras”, relató uno de los familiares de las detenidas.

Hilda continuó trabajando con normalidad y, según sus allegados, incluso acudió a declarar de forma voluntaria para despejar cualquier sospecha en su contra. 

Sin embargo, el 26 de julio fue interceptada por una camioneta sin placas cuando se dirigía al trabajo, primero intentaron subirla por la fuerza y, al ser confrontados, presentaron una orden de aprehensión por robo.

Familiares de ambas trabajadoras denuncian inconsistencias en el proceso, afirmando que el Ministerio Público no ha podido acreditar ni la existencia del dinero ni la participación directa de las señaladas. “En el expediente no se cuenta con evidencias que acrediten el robo, ni la forma en que supuestamente ocurrió”, señalaron.

Además, acusan que la declaración del denunciante ha cambiado en varias ocasiones, tanto en la cantidad presuntamente robada como en las circunstancias del hecho. También cuestionan que los únicos testigos del caso son dos amigos del hijo del denunciante, quienes supuestamente escucharon a las trabajadoras hablar sobre qué harían con el dinero.

Hilda permanece recluida en el Centro de Reinserción Social de Piedras Negras, mientras que Clarissa, aunque cuenta con un amparo, fue vinculada a proceso y actualmente porta un brazalete electrónico, en tanto continúan las investigaciones en su contra.

Hasta el momento, la Fiscalía no ha informado si existe alguna investigación contra Carlos Alberto “N” sobre la procedencia del dinero ni sobre las irregularidades en la supuesta operación de compra-venta del terreno.

Familiares y compañeros de Hilda y Clarissa han pedido garantizar un proceso justo y transparente que permita acreditar lo ocurrido. 

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