Tras el fallecimiento de una joven durante una cirugía estética en Monterrey, el obispo de Saltillo, Hilario González García, lanzó un llamado a la prudencia y a la reflexión sobre el cuidado del cuerpo y la verdadera noción de belleza.
El prelado advirtió sobre el riesgo de acudir a lugares sin certificación profesional, subrayando que, en muchos casos, la búsqueda de procedimientos baratos puede poner en peligro la vida. “Hay que tener cuidado… a veces lo barato sale caro. Más que la cirugía estética en sí, preocupa acudir a sitios que no están debidamente autorizados y que exponen a las personas a graves riesgos”, señaló.
González García enfatizó que la belleza no debe entenderse solo desde lo exterior, sino también como una virtud interior que fortalece el espíritu. Invitó a los creyentes a poner sus decisiones en manos de Dios antes de someterse a cualquier procedimiento. “La belleza verdadera es interna… y hay que discernir si lo que se busca realmente se necesita”, recalcó.


En paralelo, el obispo celebró la reciente ordenación de nuevos sacerdotes en la diócesis, hecho que consideró un motivo de esperanza para la comunidad católica. Señaló que la vocación religiosa es un llamado que debe responderse con entrega y amor, y alentó a los jóvenes a abrir su corazón a la posibilidad de servir a la Iglesia.
Asimismo, exhortó a los fieles a mantenerse firmes en su fe frente a la proliferación de grupos sectarios que pueden desviar a las personas de su camino espiritual. “La propuesta cristiana es vencer el mal a fuerza de bien. Si eres católico, mantente fiel y no busques en otras partes”, expresó.
El mensaje del obispo se da en un contexto de debate social sobre los riesgos de las cirugías estéticas y la creciente demanda de estos procedimientos, especialmente entre la juventud, lo que refuerza su llamado a la prudencia y al discernimiento.
