El cateo realizado por la Fiscalía General del Estado (FGE) al Instituto de Asistencias Médicas Florence Nightingale, señalado como una escuela “patito” de enfermería, destapó un grave entramado de abusos sexuales, fraude académico y falsificación de documentos.
De acuerdo con las autoridades, tras la intervención de la FGE se recibieron al menos 15 denuncias formales de alumnas que aseguran haber sido víctimas de engaños y abusos. Las jóvenes señalaron que fueron defraudadas con estudios sin validez oficial y expusieron vínculos sexuales indebidos entre el esposo de la directora, Jennifer Joseline “N”, y algunas estudiantes, incluso con grabaciones comprometedoras al interior de la institución.

Las denunciantes relataron que existían ofertas de certificados falsos a cambio de dinero, llegando a mencionarse montos de hasta 16 mil pesos. Según testimonios, la propia directora gestionaba contactos externos para falsificar títulos y en algunos casos habría intentado convencer a alumnas ofreciéndoles documentos de carreras distintas, como recursos humanos, en lugar de enfermería.
El escándalo también destapó un ambiente de intimidación y miedo, ya que exalumnas afirman que la directora solicitó las direcciones de quienes se atrevieron a denunciarla, mientras que su esposo –abogado de profesión– ejercía presión legal y psicológica sobre las estudiantes.
Las víctimas, en su mayoría madres solteras, viudas o divorciadas, confiaron en el instituto para mejorar sus oportunidades laborales y dar sustento a sus familias. Hoy se sienten engañadas y exigen justicia: “Jugó con nuestros sueños, con nuestros sentimientos”, expresó una de las afectadas.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación, con la expectativa de que más estudiantes y exestudiantes se sumen a las denuncias para ampliar las pruebas en contra de la directora y su círculo cercano.
