Mujer denuncia brutal agresión de su ex pareja; FGE no actúa y agresor sigue libre

Amairani Martínez, vecina de la colonia Sierrita, ha denunciado públicamente la violencia intrafamiliar que sufrió a manos de su ex pareja, identificado como Alejandro Castro Cárdenas, trabajador de la empresa APTIV turno B, quien la golpeó brutalmente frente a sus dos hijas, dejándola con múltiples lesiones físicas y severas secuelas psicológicas.

De acuerdo con el testimonio de la víctima, todo comenzó la noche de un domingo, cuando el presunto agresor veía videos en su celular a alto volumen, lo que despertó a una de sus hijas, de apenas dos años. Molesto porque la niña no lograba conciliar el sueño, la encerró en una habitación oscura a modo de castigo, a pesar de que la menor le tiene miedo a la oscuridad.

Amairani, al ver el sufrimiento de su hija, intentó intervenir para consolarla, lo que provocó la furia de su ex pareja. Según relató, el hombre la sujetó del cuello, la golpeó con puñetazos en el rostro y la aventó contra la pared, mientras ella intentaba proteger a su bebé más pequeña que sostenía en brazos. “Me dijo que si la niña no aprendía con respeto, aprendería con miedo”, narró con indignación.

La agresión escaló hasta convertirse en una golpiza brutal: la víctima sufrió fractura de tabique, esguince de segundo grado en columna cervical, fractura en el hueso occipital del cráneo, así como varias costillas astilladas, además de moretones en diversas partes del cuerpo.

Amairani asegura que su ex pareja la privó de la libertad al encerrarla en la vivienda, esconder las llaves e impedir que pidiera auxilio. Solo cuando terminó de golpearla y limpiar la sangre que manchaba la cama y el piso, la dejó salir, mientras sus hijas lloraban aterradas. Fue entonces cuando logró pedir ayuda a una vecina, quien la trasladó a la Clínica 9 y posteriormente a la Clínica 7 del IMSS, donde se confirmaron sus lesiones.

Pese a que la mujer interpuso formalmente una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Coahuila, hasta el momento asegura que no ha obtenido respuesta. El presunto agresor continúa en libertad, acudiendo a su centro de trabajo como si nada hubiera ocurrido, mientras ella enfrenta no solo las secuelas físicas, sino también la discriminación laboral y el estigma social.

La Fiscalía solo me trae a vueltas, no hay respuesta a mi demanda. Hago responsable de todo lo que me pase a mí y a mis hijas al señor Alejandro Castro Cárdenas”, declaró Amairani en un mensaje público con el que pide apoyo a la ciudadanía para visibilizar su caso.

La víctima, con el rostro marcado por las fracturas y golpes, lamenta que mientras su agresor continúa su vida normal, ella deba lidiar con el dolor físico, la angustia emocional y la incertidumbre sobre el futuro de sus hijas.

Organizaciones civiles han reiterado en casos similares que la violencia intrafamiliar no puede minimizarse y que corresponde a las autoridades garantizar la seguridad de las víctimas, así como la sanción de los responsables. Sin embargo, Amairani asegura que hasta ahora no ha recibido justicia.

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