El proyecto del tren de pasajeros que conectará a Saltillo con Monterrey ya tiene fecha de inicio y empresa encargada: el consorcio encabezado por el magnate Carlos Slim, a través de Operadora CICSA y FCC Construcción, será el responsable de llevar a cabo esta megaobra de infraestructura valuada en 31 mil 843 millones de pesos.
El tramo contempla 111 kilómetros de recorrido hasta el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, y será una de las obras más relevantes en materia de conectividad del noreste mexicano. De acuerdo con el contrato, las obras arrancarán el próximo 30 de septiembre de 2025 y tendrán una duración estimada de 960 días, lo que coloca la conclusión del proyecto en mayo de 2028.

El plan inicial prevé un trazo directo sin incluir, por ahora, las cuatro estaciones adicionales que se contemplan a futuro. Sin embargo, las autoridades destacaron que esta primera fase es clave para establecer una ruta rápida y eficiente entre ambas ciudades, con la posibilidad de ampliarse más adelante.
Además de la relevancia en términos de movilidad, la obra promete impulsar el desarrollo económico de la región. Se espera la generación de miles de empleos directos e indirectos, así como una mayor atracción de inversiones, especialmente en sectores como la industria automotriz, logística y comercio.
No obstante, la designación del consorcio también ha generado debate, pues una de las empresas involucradas, FCC, participó en la construcción de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, cuya infraestructura fue severamente cuestionada tras el colapso ocurrido en 2021.
Pese a las críticas, el Tren Saltillo–Monterrey es considerado un proyecto estratégico que transformará la movilidad regional, acortando distancias y tiempos de traslado entre dos de las zonas metropolitanas más importantes del país. Para los próximos años, esta megaobra se perfila como un emblema del desarrollo en el norte de México.
