En un comunicado, la empresa Máquinas Diésel, S.A. de C.V. (Madisa), uno de los proveedores y acreedores en el proceso de quiebra de Altos Hornos de México (AHMSA) desmintió la su supuesta injerencia en el proceso y aclarar los motivos que la llevaron a solicitar la remoción del Síndico, Víctor Manuel Aguilera.
La empresa dio a conocer que su participación en el proceso de AHMSA es de manera “forzada” debido a los “adeudos significativos” que la acerera y sus subsidiarias mantienen con ellos.
Madisa aseguró que sus intereses están alineados con los de los trabajadores, a quienes consideran los principales afectados por el cierre de las operaciones de la siderúrgica y afirmó que jamás actuaría en contra de sus “legítimos intereses y derechos”.

Asimismo manifestó su profundo interés en que las operaciones de la empresa acerera, las minas y toda la economía dependiente de AHMSA se reactiven para devolver la estabilidad económica a la región centro y carbonífera de Coahuila.
El objetivo es que el proceso de quiebra concluya a la brevedad, recuperando la mayor cantidad de recursos para saldar primero lo adeudado a los trabajadores y luego a los demás acreedores.
El punto central del comunicado es la solicitud de remoción del Síndico, alegando la identificación de “serias irregularidades y actos contrarios al interés de los trabajadores y acreedores” durante su gestión.
Ventas Ilegales de Activos: Se han realizado ventas sin la transparencia debida ni rendición de cuentas sobre el destino de los recursos obtenidos.
Negativa a Devolver Equipos: El Síndico se ha negado a devolver equipos rentados a proveedores, lo que ha incrementado innecesariamente la deuda de AHMSA.
Uso de Avalúos Bajísimos: Se han utilizado avalúos que no cumplen con los preceptos legales, resultando en valores por debajo del mercado y, peor aún, precios de salida todavía más bajos.
Contratación de Intermediario Excesivo: Se intentó contratar un intermediario para la venta de activos con un costo excesivo, lo que podría afectar la recuperación de recursos.
Para finalizar, Madisa desmintió haber obstaculizado la venta de los activos, asegurando todo lo contrario: exige que se realice “con prontitud, conforme a la ley, protegiendo los derechos de los trabajadores y buscando el máximo beneficio” para ellos y para todos los acreedores.
