Para evitar que vehículos ingresen a la autopista Saltillo-Torreón por rutas no autorizadas y evadan el pago de peaje, Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) implementó cortes y barreras en accesos irregulares en los ejidos colindantes, obligando a los usuarios a utilizar los accesos oficiales.
Una de las acciones más notorias fue la apertura de zanjas de aproximadamente dos metros en caminos secundarios que conectaban directamente con la autopista. Estas zanjas impiden el paso de vehículos y fuerzan a que las personas usen los puentes vehiculares oficiales y la carretera libre.


CAPUFE también realizó cortes en las entradas a los ejidos y habilitó rutas oficiales para usuarios agrícolas, en coordinación con autoridades locales. De este modo se busca combatir prácticas recurrentes en las que algunos usuarios evaden el peaje mediante accesos irregulares.
Desde la apertura de la autopista en 1996, se han presentado conflictos similares entre campesinos y la empresa concesionaria, ICA (Ingenieros Civiles Asociados), en relación con pagos por el uso de terrenos y compensaciones.
Uno de los puntos destacados fue el ejido La Cecilia, en el municipio de Parras, donde después de poco más de una semana, los campesinos recibieron pagos por uso de terreno y se permitió el tránsito por el acceso directo.
Actualmente, los habitantes de ejidos ubicados en municipios como Parras y General Cepeda deben usar caminos en mal estado para llegar a la carretera libre, además de pasar por puentes vehiculares oficiales, lo que alarga sus recorridos.
Las zanjas diseñadas como barreras representan un peligro, especialmente durante la noche, ya que muchos tramos no cuentan con señalización adecuada. Esto incrementa el riesgo de accidentes, tanto para los vehículos como para peatones que intenten sortear las barreras.
Con estas medidas, CAPUFE pretende garantizar que las vías de alta velocidad funcionen conforme a sus reglas de operación y uso, evitando pérdidas de ingresos por evasión de peaje y mejorando la seguridad vial en la región.
