Un diagnóstico reciente de la Secretaría de Educación de Coahuila (SEC) revela que más de 36 000 estudiantes de educación básica y media superior en el estado enfrentan situaciones de violencia física o psicológica en su entorno familiar o social.
El estudio, que abarcó aproximadamente 100 000 alumnas y alumnos del estado, indica que alrededor del 36 % de los estudiantes reportaron haber vivido algún tipo de agresión, ya sea física o emocional, fuera del aula.
Ante este escenario, la Secretaría de Educación estatal activó una estrategia que incluye la prevención, detección y canalización de casos de violencia en los centros educativos, en coordinación con instancias como el Sistema DIF Coahuila, la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia de Coahuila (PRONNIF) y la Fiscalía General del Estado de Coahuila.

El secretario estatal, Emanuel Garza Fishburn, explicó que estos resultados evidencian la necesidad de fortalecer los espacios seguros en las escuelas y de establecer protocolos de alerta temprana para detectar signos de violencia en las y los estudiantes.
La estrategia contempla la implementación de programas de educación socioemocional, mecanismos de detección de señales de riesgo y rutas de atención para quienes presenten indicios de agresión.
Este panorama pone de relieve que, para garantizar una educación de calidad, es indispensable no solo atender los contenidos académicos, sino también asegurar la protección emocional y física de las estudiantes y los estudiantes dentro y fuera de la escuela.
