Entre nopales, camarón y orejones: Sabores de cuaresma reviven tradiciones en el centro de Monclova

Con la llegada de la cuaresma, los aromas y sabores tradicionales comienzan a tomar protagonismo en los mercados y puestos de alimentos del centro de Monclova, donde cada jueves y viernes decenas de familias buscan los ingredientes para preparar los platillos característicos de la temporada.

Desde muy temprano, alrededor de las siete de la mañanaJosé Abelardo de la Cerda, comerciante ubicado en la esquina de Miguel Blanco e Hidalgo, instala su puesto repleto de productos que evocan las recetas que por generaciones han acompañado estas fechas.

Ahorita sí viene la gente a comprar, sobre todo jueves y viernes es cuando más se vende”, comenta mientras acomoda los nopales, uno de los ingredientes más solicitados por las amas de casa.

En su puesto es posible encontrar una variedad de productos tradicionales como nopalitos, camarón seco, chicales, orejones de calabaza, pipián, lentejas, cilantro y cebolla, ingredientes esenciales para preparar los platillos que forman parte de la gastronomía cuaresmal.

Entre todos ellos, los nopales se mantienen como el producto estrella.

Es lo que más se vende”, señala el comerciante.

Pero también hay ingredientes que despiertan la curiosidad de quienes buscan revivir recetas tradicionales, como los orejones, que son trozos de calabaza madura que se secan al sol y posteriormente se cocinan, muchas veces acompañados de tortitas de camarón.

Otro de los ingredientes típicos de la temporada son los chicales, elaborados a partir de elote dulce, que se preparan en caldos sazonados con chile colorado, cilantro y cebolla, e incluso pueden acompañarse con camarón.

También se encuentra el pipián, una salsa espesa similar al mole que suele servirse con nopales o tortitas de camarón, dando lugar a uno de los platillos más tradicionales de estas fechas.

A pesar del aumento en la demanda durante la cuaresma, José asegura que ha procurado mantener los mismos precios del año pasado, con productos que van desde 20 hasta 30 pesos, buscando que las familias puedan seguir disfrutando de estas recetas tradicionales.

La tradición culinaria de la Cuaresma en Monclova sigue viva en cada rincón del centro, donde el intercambio de recetas y la frescura de los ingredientes aseguran la permanencia de estas costumbres en la región.

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