La comunidad católica de la parroquia Verbo Encarnado y diversas iglesias de la región centro de Coahuila celebraron con éxito el Domingo de la Caridad, logrando reunir más de 250 despensas completas. Esta iniciativa busca beneficiar a un total de 300 familias en condición vulnerable mediante la entrega de alimentos básicos y proteínas.
El sacerdote Paulo Alfonso Sánchez Valencia, párroco del Verbo Encarnado, informó que la colecta superó las expectativas iniciales. Gracias a la participación de fieles e instituciones de Frontera y Monclova, se recolectaron productos como pollo, carne de res, huevo, verduras y abarrotes esenciales para el sustento de los hogares más necesitados.
Impacto del Domingo de la Caridad en la región centro
El presbítero explicó que el acopio de alimentos comenzó desde el sábado, impulsado por un fuerte respaldo ciudadano. Las despensas entregadas durante este Domingo de la Caridad no son paquetes pequeños; por el contrario, se buscó integrar apoyos robustos que incluyan frijol, arroz, atún, aceite, pastas, harinas, café y azúcar.

Sánchez Valencia destacó que el propósito es que la ayuda represente un alivio real para las familias que enfrentan dificultades económicas. De acuerdo con información de la Diócesis de Saltillo, estas acciones pastorales son fundamentales para fortalecer el tejido social y la asistencia humanitaria en las comunidades parroquiales.
Creación de un padrón solidario con Cáritas
Para dar continuidad a este esfuerzo, la parroquia trabajará en conjunto con Cáritas para conformar un padrón de beneficiarios basado en estudios socioeconómicos. Este mecanismo permitirá que el apoyo del Domingo de la Caridad no sea un evento de una sola vez, sino un programa mensual organizado.
“La intención es identificar a las personas más vulnerables y canalizarles ayuda de manera constante”, señaló el párroco. Con este padrón, Cáritas podrá acudir mensualmente a distribuir insumos a quienes realmente requieran asistencia alimentaria en la zona pastoral de Monclova y Frontera.
Finalmente, el padre Paulo Alfonso Sánchez Valencia hizo un llamado a mantener viva la solidaridad todos los días. Subrayó que el Domingo de la Caridad debe ser un recordatorio permanente de ayudar al prójimo, especialmente a vecinos y conocidos que atraviesan carencias, consolidando así una estructura de apoyo humanitario estable en la región.
