La falta de regulación estricta en los centros de rehabilitación representa un riesgo latente para personas con adicciones, advirtió el pastor Valentín Bustos Cabrera. El líder religioso señaló que diversos espacios operan sin cumplir con requisitos esenciales de salud, infraestructura y personal especializado en la entidad.
Durante una entrevista, Bustos destacó que, aunque en la Región Centro de Coahuila prevalece cierta estabilidad, es urgente reforzar la supervisión oficial. El objetivo es evitar situaciones que pongan en peligro la vida de los internos dentro de cualquier centro de rehabilitación que no esté debidamente certificado.
Regulación de los centros de rehabilitación en Coahuila
Bustos Cabrera indicó que, a diferencia de operativos recientes en el sur del país donde se detectaron graves irregularidades, en esta zona existen establecimientos que ya operan conforme a los lineamientos de la Secretaría de Salud de México. Sin embargo, subrayó que la vigilancia debe ser constante para asegurar el cumplimiento de las disposiciones oficiales.
El pastor consideró indispensable una regulación más estricta a nivel nacional. Explicó que, aunque existan permisos de funcionamiento básicos, hace falta una supervisión profunda que verifique el cumplimiento real de las normas sanitarias en todos los centros de rehabilitación del estado.
Requisitos para una atención segura y profesional
Señaló que entre los requisitos básicos se encuentra la separación obligatoria de hombres y mujeres, así como la presencia de personal médico, psicológico y de enfermería las 24 horas. Estos elementos son fundamentales para lograr procesos de recuperación efectivos y seguros para los pacientes.
Advirtió que algunos centros de rehabilitación operan en viviendas particulares sin la infraestructura adecuada. Esta situación limita la atención integral y pone en riesgo la integridad de quienes buscan rehabilitarse, afectando directamente la calidad del tratamiento recibido.
El riesgo de priorizar costos sobre la salud
El pastor explicó que muchas familias optan por servicios económicos o cercanos sin verificar si cuentan con certificaciones. Subrayó que la rehabilitación no debe verse como un gasto, sino como una inversión en la vida, por lo que instó a elegir espacios que garanticen atención profesional.
Finalmente, reiteró que el objetivo es visibilizar la necesidad de mejorar la supervisión en los centros de rehabilitación para proteger a los usuarios. Garantizar condiciones dignas es el único camino para lograr una reinserción social efectiva y salvar vidas frente a las adicciones.
